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Desde el Autor

          En el último año he estado trabajando en el libro que ahora se titula “Israel: ¿todavía son ellos el pueblo de Dios”. El tema de Israel, como una nación restablecida y la profecía de la Biblia ha sido tema de discusión en un sinnúmero de libros, artículos y programas tanto a favor como en contra. Entonces uno se pregunta por qué a alguien más le gustaría escribir otro libro sobre este asunto. Supongo que como a muchos otros que tienen una gran pasión por el tema de Israel, también quiero dejar oír mi voz en apoyo de ellos, especialmente en un mundo que parece odiar a Israel. ¡Demos cara al asunto! Inclusive nuestro gobierno y varias Iglesias reconocidas se han vuelto en contra del pueblo escogido por Dios, no solamente a los Testigos de Jehová. Defiendo a Israel contra muchos de sus enemigos que les gustaría verlos eliminados de las profecías de Dios; así como a los árabes les gustaría desaparecerlos del  mapa. Igualmente, estoy seguro que existen muchos y buenos libros en defensa de Israel.

          En este libro quiero llevar al lector a través de las profecías que sitúan a Israel en el lugar que le corresponde. No es solamente ver un tema aislado tal como la profecía de “Las setenta semanas de Daniel”, sino atarlo desde el relato de José en Génesis hasta “Los dos testigos en el libro de Revelaciones”. He examinado y eslabonado cuidadosamente hasta el más mínimo detalle.  ¿Quién ha pensado que Los hijos de los alienados en Isaías 61 tienen algo que ver con Los dos testigos en Revelaciones 11? O  que Dios estuviese hablando de una profecía cuando le dice a Moisés, “Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren á la voz de la primera señal, creerán á la voz de la postrera” en Éxodo, capítulo 4.

          Cuando refuto las enseñanzas de varias organizaciones puedo ser muy dogmático, pero hay momentos como los mencionados, en los cuales quiero introducir nuevos pensamientos para la consideración del lector, estos son sugestivos y pueden ser examinados con el tiempo. Como mi buen amigo Gerson Salomón una vez me dijo “cuando pensamos que sabemos lo que Dios va a hacer, Él hace algo completamente distinto a lo que habíamos pensado…” De esta manera prefiero ser flexible. Sin embargo, cuando encaramos los hechos debemos decirlo tal como Dios lo dijo en La Biblia. Confío que este libro será de bendiciones para mucho. ¡Que Dios los bendiga!